Conflictos familiares: los míos, los tuyos, los nuestros
Volver a vivir en pareja, ahora con hijos, puede ser maravilloso, contrario a lo que muchos pudieran pensar, los expertos sostienen hoy, que formar una nueva familia puede ser incluso beneficioso para los niños.
Cada vez son más las familias que se reformulan y crean nuevas con el paso de los años, matrimonios que fracasan, madres o padres solteros que se vuelven a enamorar, ya no están solos, parten con un “valor agregado”: Los hijos.
Volver a vivir en pareja, ahora con hijos, puede ser maravilloso, contrario a lo que muchos pudieran pensar, los expertos sostienen hoy, que formar una nueva familia puede ser incluso beneficioso para los niños.
El padrastro o la madrastra que existían en los cuentos de hadas en casos normales no debieran existir y aquí es donde el criterio y la selección de los padres cobra vital importancia.
Si ya es difícil en muchos casos lograr la maternidad o a la paternidad y tener una buena relación con los hijos propios, aún puede ser más difícil lograr empatizar y congeniar con un niño que tiene otros padres y una historia detrás.
Por lo tanto, los nuevos padres no deben presionarse, ni apurarse a querer inmediatamente al hijo de la nueva pareja, y tampoco, hay que forzar a los pequeños a que acepten al nuevo integrante de la familia.
Es necesario que la meta familiar sea, ser felices juntos y que entre todos trabajen por ese objetivo.
Algunos datos:
- Jamás entrar en el juego de las rivalidades con los niños, hay que establecerles los roles de cada uno en la familia.
- Establecer espacios de tiempo y lugar para cada uno de los miembros, donde sientan su exclusividad.
- No cortar los vínculos con sus familias de origen, si estas son sanas.
- En el caso de ser posible, hacer actividades con el padre o la madre para que el niño asuma que todos están bien y felices.
- Buscar los acuerdos, no imponer cambios bruscos, hacer a los niños partícipes de los cambios y las elecciones (colegios, color de las paredes, cómo llamar al nuevo integrante etc)
- Nunca dejar de escucharlos o menospreciar sus sentimientos y frustraciones.
Publicado originalmente en Revista Carrusel


