Vamos Muchachos
Lo que comenzó como una discreta esperanza finalmente derivó en una telenovela rasca. Por Matías Carrozzi.
Lo que comenzó como una esperanza -discreta pero prometedora- para los simpatizantes de los partidos socialista y por la democracia, me refiero al manoseado sueño de la renovación, derivó en una telenovela rasca, con evidentes rasgos de vulgaridad (cosa indispensable para triunfar) y donde las traiciones y culebrones de sus actores parece no quitarle el sueño a nadie, salvo a los que temen que este tipo de guiones termine por obligarlos a retransmitir episodios de épocas anteriores.
Si para los mismos dirigentes del Partido Socialista es difícil entender el porqué Fulvio Rossi, otrora salvador interino del futuro del partido, se echó al bolsillo el compromiso de ser la bisagra para un proceso de recambio más entretenido después de la debacle de Camilo Escalona, imagínense qué pueden estar pensando los ciudadanos comunes y corrientes que poco o nada saben de los cuchillos y ambiciones que reinan en los pasillos de partidos y clubes de amigos.
Inicialmente, el binominal Senador apoyó al Diputado Marcelo Díaz para disputarle al bacheletismo (erróneamente algunos lo llaman escalonismo) la testera del PS y por razones aún desconocidas para este humilde opinante, no sólo lo dejó como una víctima más de las codicias particulares tan tradicionales en nuestra actual dirigencia política, sino que además y recurriendo a una retórica sin igual, sepulta la credibilidad de los nuevos tercios al suicidarse después de exponerle al abogado Tomás Mosciatti, en la Radio Bio Bío, que se había enterado por la prensa que su señora, la ex Diputada del pepedé Carolina Tohá, había renunciado a seguir en competencia por la presidencia de dicho partido.
Con un guión digno de Syd Field, pero con el tacto de un hipopótamo, Rossi se abalanza contra los que el denomina fácticos progresistas (Lagos, Correa, Ottone, etc) y una parcela del PPD endilgándoles toda la responsabilidad por su caída, supongo, para intentar manipular las cosas y quedar como el pobre marido al cual todos lo quieren perjudicar.
Está bien, era obvio que ante la ausencia de propuestas concretas o, a lo menos, una visión provocadora de las facciones en competencia para conducir al partido del puño, este tipo de anécdotas terminen convirtiéndose en noticia de primera plana, pero me extraña que pocos hayan reparado en el detalle de que la posibilidad de que el matrimonio Rossi-Tohá triunfara en ambos partidos era (y sigue siendo) muy difícil, por lo que este escandalete pudo evitarse.
De seguir así las cosas en el PS, quienes lloran por la renovación de los cuadros (no, no me refiero a los calzones), tendrán que resignarse a ver la repetición de la madrastra.
La posibilidad de que personas como Bitar, Vidal, Auth, entre otros, sean llamados a poner orden y cordura es inminente. Se sabe que algunos de ellos ya han manifestado su intención de quedarse al margen (no los culpo), pero tendrán que poner ojo al asunto, pues si no son capaces de tomar una opción y, con más o menos ganas, siguen adelante en la idea de ventilar la casa, terminarán por dar la razón a aquellos que por primera vez no les dieron el voto.
Vamos muchachos... dense un respiro, renuncien a lo grotesco y trabajen para que Chile se levante pronto de la catástrofe. No, no la de ustedes, me refiero a la urgente.
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Los compañeros, estan
Los compañeros, estan peleado la papa. Como seran los millones de pesos en la papa. No me digan que son idealistas.