Había una vez…
La historia de un pueblo y la empresa que lo dividió para siempre.Por Marisol Molina.
Había una vez unos hermosos poblados de pescadores que tenían vista constante al mar, su fuente de sustento, que enfrentaban con valentía cada madrugada en frágiles botes. Estos eran su armadura para derrotar gigantes y volver triunfantes con la cosecha atrapada en la red.
Mehuín, Pichicullin, Misisipi, Maiquillahue, refugio de aves, peces, lugares apacibles que cobijan a hombres y mujeres lafquenches y generosamente ofrecen sus paisajes a quienes buscan belleza y paz. Poblados que resistieron el mítico terremoto del 60 y que estoicamente se levantaron.
En Misisipi quedó la huella de la mano amiga que ayudó a poner de pie el poblado después de la tragedia, el nombre, en honor a los soldados provenientes de ese desconocido y lejano Misisipi del norte del mapa mundi.
Terremoto que, cuenta la leyenda, no destruyó a la virgen de Lourdes a la que cada año llegan a venerar sus fieles.
En Maiquillahue un día se ensañó la historia y dejó un charco de sangre en un camino que transitaron oprimidos campesinos. Un charco de sangre del cual emanó un memorial, que nos recuerda la dignidad de un hombre que por no obedecer órdenes absurdas recibió una ráfaga de balas que le arrebató la vida, su cuerpo tibio lo cargaron sus vecinos hasta que un helicóptero se los arrebató para arrojarlo al mar.
Pero a pesar de todo el apacible lugar invita, envuelve y encanta.....muchos llegan sin sospechar la amenaza que viven hace doce años, solo evidenciada a través de grafitis y pancartas ubicadas en los lugares que dignamente resisten la construcción del ducto al mar, que son capaces de vislumbrar lo que significa el veneno para la tierra y el agua, que son capaces de mirar de frente intachables, porque no han sucumbido a la tentación del dinero, ese dinero que compra conciencias y que a muchos los hizo olvidar la frase "ganaras tu pan con el sudor de tu frente". Dinero regalado para acallar y que ha generado un conflicto no solo ambiental sino que social, poniendo a los pobladores en dos trincheras.
La amenaza constante tiene nombre y apellido CELCO-ARAUCO, y es la responsable del asesinato ambiental que significó la destrucción del Santuario de la Naturaleza, que tuvo tantos cómplices.
No se conformaron con destruir nuestros ríos ahora vienen por el mar.....pero esta historia puede tener un final feliz, si la razón le gana al criterio economicista que invade nuestro mundo. Puede tomar otro rumbo si los representantes del gobierno regional compensan el error de haber permitido la instalación de esta nefasta planta y haberle "facilitado su destructiva producción", al favorecer con su alineado voto el aumento de producción, convirtiéndose en sordos, ciegos y mudos ante lo evidente.
Mehuín, Pichicullin, Misisipi, Maiquillahue, refugio de aves, peces, lugares apacibles que cobijan a hombres y mujeres lafquenches y generosamente ofrecen sus paisajes a quienes buscan belleza y paz. Poblados que resistieron el mítico terremoto del 60 y que estoicamente se levantaron.
En Misisipi quedó la huella de la mano amiga que ayudó a poner de pie el poblado después de la tragedia, el nombre, en honor a los soldados provenientes de ese desconocido y lejano Misisipi del norte del mapa mundi.
Terremoto que, cuenta la leyenda, no destruyó a la virgen de Lourdes a la que cada año llegan a venerar sus fieles.
En Maiquillahue un día se ensañó la historia y dejó un charco de sangre en un camino que transitaron oprimidos campesinos. Un charco de sangre del cual emanó un memorial, que nos recuerda la dignidad de un hombre que por no obedecer órdenes absurdas recibió una ráfaga de balas que le arrebató la vida, su cuerpo tibio lo cargaron sus vecinos hasta que un helicóptero se los arrebató para arrojarlo al mar.
Pero a pesar de todo el apacible lugar invita, envuelve y encanta.....muchos llegan sin sospechar la amenaza que viven hace doce años, solo evidenciada a través de grafitis y pancartas ubicadas en los lugares que dignamente resisten la construcción del ducto al mar, que son capaces de vislumbrar lo que significa el veneno para la tierra y el agua, que son capaces de mirar de frente intachables, porque no han sucumbido a la tentación del dinero, ese dinero que compra conciencias y que a muchos los hizo olvidar la frase "ganaras tu pan con el sudor de tu frente". Dinero regalado para acallar y que ha generado un conflicto no solo ambiental sino que social, poniendo a los pobladores en dos trincheras.
La amenaza constante tiene nombre y apellido CELCO-ARAUCO, y es la responsable del asesinato ambiental que significó la destrucción del Santuario de la Naturaleza, que tuvo tantos cómplices.
No se conformaron con destruir nuestros ríos ahora vienen por el mar.....pero esta historia puede tener un final feliz, si la razón le gana al criterio economicista que invade nuestro mundo. Puede tomar otro rumbo si los representantes del gobierno regional compensan el error de haber permitido la instalación de esta nefasta planta y haberle "facilitado su destructiva producción", al favorecer con su alineado voto el aumento de producción, convirtiéndose en sordos, ciegos y mudos ante lo evidente.
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Proyecto 'Sistema de
Proyecto 'Sistema de Conducción y Descarga al mar de Efluentes Tratados de Planta Valdivia. Sistema de Conducción y Descarga al Mar' de Celulosa Arauco S.A.
Resumen de argumentos para rechazar este proyecto entregados por diversas organizaciones y actores vinculados a este conflicto.
Porque no permite la recuperación del río Cruces y el Santuario Natural. La Resolución Exenta 377 del 06 de junio de 2005 reconoce la vinculación de los residuos industriales (RILES) de Celco en la contaminación del Santuario de la Naturaleza. En el ?N 1, letra a? de esta resolución se dice que el titular deberá ?proponer y poner en operación una alternativa de descarga de sus residuos industriales líquidos, distinta del río Cruces, Santuario de la Naturaleza o afluente de ellos?. El Estudio de Impacto Ambiental (EIA) del proyecto actual deja al río Cruces para descargas de emergencia, las cuales podrían durar hasta cuatro meses en caso de que el ducto no puede funcionar. Las piscinas de emergencia de la planta tienen una capacidad de 40,6 horas, lo que implica menos de dos días. Podría ocurrir que la industria descargue directo al río por casi cuatro meses. Si recordamos el desastre ambiental del año 2004 y los datos entregados en el estudio que hizo la UACH, la contaminación se produjo en pocos meses. En el diseño del Plan de Gestión para la recuperación del Santuario, elaborado por la CONAF, se reconoce esta vinculación de Celco con el desastre ambiental y se dice además que la recuperación solo es posible desvinculando los RILES del santuario. Cosa que este proyecto no cumple. La descarga de emergencia al río fue una observación reiterada por varios servicios públicos y se cuestiona que no se haya evaluado este impacto en el proyecto.
Porque existen dudas sobre los muestreos y datos sobre el medio marino del EIA. Las organizaciones de la costa entregaron a diversas autoridades un informe donde detallan antecedentes que plantean dudas serias sobre la información contenida en el EIA sobre el medio marino que permita evaluar este proyecto. Como el Comité de Defensa del Mar y otros grupos mantuvieron una vigilancia en la zona costera desde que se anuncio el mar como una alternativa al río Cruces, no hay total seguridad de que la empresa pudiera cumplir con las exigencias para presentar un EIA y por lo tanto no tendría antecedentes fundados para la predicción, identificación e interpretación de su impacto ambiental según lo exige el Art. 2° de la Ley de medio ambiente. El documento describe las notificaciones hechas al Ministerio del Medio Ambiente y a la Armada de Chile y la información sobre las consultas hechas por los servicios públicos a la empresa y que no fueron respondidas. En declaraciones públicas de grupos que apoyan a la empresa estos relatan que participaron e hicieron (ellos) tomas de muestras para la empresa, lo que aumenta la duda ya que los muestreos tienen una metodología que debe ser ejecutada por profesionales. También las observaciones ciudadanas, consideradas más serias, hechas por un equipo de científicos de la UACH, cuestionó la calidad de los datos y metodología usada para comprender el medio marino en esta bahía.
Por que no están claros los efectos de los RILES en el mar y el río Lingue. Según el ICE Final el ducto tiene una longitud, profundidad y un sistema de difusor en el mar que le permite asegurar por ubicación, profundidad y su diseño un ?estándar ambiental con una mínima área de influencia?. El RIL llegará con 35° de calor al mar y una serie de compuestos (los mismos que llegan al río Cruces hoy) que el mar podría diluir pero no eliminar. El EIA dice también que se logra el ?estándar ambiental? por que el área de influencia ceñida al emplazamiento del difusor tiene dimensiones máximas de 650m de longitud en el sentido SN y 900m de ancho en el sentido W-E, no alcanzando la línea de costa ni áreas de manejo. En resumen la comunidad acuática podría estar expuesta indefinidamente a los efectos del RIL, que lleva un caudal de entre 800 a 1150l/s, sin tener un efecto ?inaceptable?. Osea los casi 100 millones de litros diarios y las miles de toneladas en la bahía de Maiquillahue no tendrían efecto alguno. ¿Pero se puede asegurar totalmente que no causará un efecto en el tiempo: 10 o 20 años. El área de influencia (SN/WE) que se fija en el proyecto es también fija e indefinida y por lo tanto las áreas de manejo no se verán afectadas algún día. El hecho de que la comunidad acuática pueda soportar indefinidamente los RILES de esta industria, permiten que estos sean comestibles y por lo tanto comercializar con total seguridad. El río Lingue, que funciona como un estuario no actuará acumulando contaminación en el tiempo?. Según el proyecto el mar recibirá varios kilos por día de aluminio, arsénico, cobre, aceites y grasas y otros compuestos (ver tablas del EIA). Hay un gran número de consultas de la ciudadanía sobre esto y con la información proporcionada se mantienen las dudas. Si prima un criterio preventivo el proyecto no se puede autorizar.
Porque no cumple con la normativa indígena. Como se desprende de las reiteradas observaciones realizadas por la CONADI, el proyecto no cumple con una serie de requisitos establecidos por nuestra legislación para la protección de los pueblos indígenas. El titular no respondió adecuadamente información sobre usos consuetudinarios de las comunidades indígenas mapuche lafkenche en la zona por lo que hace imposible evaluar el cumplimiento de la normativa sobre ?Espacio Costero Marino de los Pueblos Originarios? (ECMPO), institución creada por la ley 20.249. Aunque la información presentada por la empresa reconoce usos en el mar de las comunidades mapuches asociados a la pesca, extracción y uso medicinal, ante la consultas sobre el uso consuetudinario en relación a este marco legal, el titular evita hacer este reconocimiento y no entrega la información solicitada para la evaluación. Pero, además, siendo esta una zona de alta concentración indígena corresponde la aplicación del Convenio 169 de la OIT. La región de los Ríos es la cuarta del país en población indígena y la comuna de San José concentra una gran cantidad de comunidades en su valle central y el sector costero. El Convenio 169 entró en vigencia el 15 de septiembre de 2009. Como tratado de derechos humanos, adquiere rango constitucional y sus normas obligan a todos los órganos de la administración del Estado. En este proyecto no se hizo un proceso de consulta y participación de acuerdo a este instrumento internacional. Varias comunidades de la zona reconocen que nunca fueron invitados a actividad alguna de consulta, y otras que sólo supieron del proyecto por la empresa. El Convenio establece que esto es una responsabilidad del estado.
Porque afecta la pesca artesanal y el turismo. Desde que el conflicto del ducto se desató en Mehuin en 1996, la defensa del mar ligado a la pesca artesanal y al turismo fueron la motivación para que cientos de familias y muchas comunidades se opusieran. Hoy en día, aunque pareciera que existe una división en el mundo de la pesca artesanal, las motivaciones son distintas. Unos rechazan por las implicancias ambientales y para el trabajo de miles de personas, otros apoyan pero firman convenios con la empresa que les paga por apoyar el proyecto. Si el ducto se aprueba quienes firmaron el convenio recibirán $1.500.000 de pesos, para cada uno. En relación al turismo, Sernatur de los Ríos cuestionó la información del proyecto por que no permite evaluar el impacto en este sector. Este servicio se manifiesta hoy ?inconforme? con el EIA, por los impactos negativos al paisaje y a la actividad turística en la localidad de Mehuín y en la Bahía Maiquillahue.
Porque la región aprobó una Estrategia de Desarrollo y este proyecto es parte del peor escenario: perdidos en la niebla. El conflicto generado por Celco tiene implicancias ambientales y para el desarrollo regional, y por lo mismo requieren una discusión y soluciones de fondo. Aprobar el ducto solo trasladaría al mar una probable contaminación futura y no soluciona el tema del santuario. Ello contradice una sensibilidad ambiental muy notoria en la región y que fue reflejada en la discusión de la actual Estrategia de Desarrollo Regional aprobada por la ciudadanía y el CORE. La crisis de los cisnes provocó la pérdida total de legitimidad de la institucionalidad pública ambiental. Además, como ya esta ocurriendo en la costa el proyecto puede ampliar una situación de conflicto social que se puede tornar inmanejable. Si esto se aborda desde una perspectiva criminalizadora, como se hace en la novena región en contra de la población mapuche, tendría efectos económicos muy claros (desincentivo en inversiones) para el desarrollo regional. De acuerdo a la Estrategia de Desarrollo aun falta por construir varias de las políticas regionales (agua, medio ambiente, pesquero, industrial, de participación ciudadana) y un nuevo ejemplo de decisiones influencias por el poder de una empresa tendrán como resultado un retroceso en la construcción de la nueva región.
Porque Celco sólo quiere aumentar su producción. Es sabido que el interés de Celco es aumentar el nivel de producción de su planta porque tiene capacidad instalada para hacerlo y porque el precio de la celulosa hace a esta industria muy rentable (para ellos). En este sentido el ducto es una salida fácil y barata para que la empresa busque luego un aumento de producción. El pasado mes de julio de 2009, la COREMA debió rechazar una carta donde la industria pedía aumentar su producción sin evaluación ambiental. Ello solo mostró la verdadera cara de esta empresa que no ha reconocido su responsabilidad en la destrucción del Santuario y que ha destinado millones de pesos para generar ?convenios? y acuerdos de cooperación con organizaciones y autoridades locales con el fin de sumar apoyos y comprar voluntades. El caso del actual convenio de cooperación de Celco con pescadores de Mehuin, firmado el 2007, es el caso mas claro de corrupción tolerada por las autoridades. El proyecto actual propone inversiones por 3 y 5 años como medidas de compensación para pescadores, comunidades indígenas y el turismo, incluyendo los dos años de construcción del ducto. Esta claro que las compensaciones son una forma cooptar para apoyar la construcción del ducto.
Finalmente por que se ha exigido transparentar cuanto significa para la empresa mejorar su tecnología para el tratamiento de RILES o si se pueden hacer cambios en la producción que les permita funcionar y además no permita recuperar el río. Con los antecedentes actuales lo mas adecuado es rechazar y buscar una alternativa que implique una solución razonable para todos, no solo para los intereses de la empresa.
Ver ICE Final del Proyecto
https://www.e-seia.cl/expediente/expedientesEvaluacion.php?modo=ficha&id...
Ver documentos resumen: indígena y cuestionamientos a estudios en el mar
www.valdivianoticias.cl/documentos.asp
Editado por Programa Ciudadania. Observatorio Ciudadano. www.observatorio.cl
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José Araya Cornejo
Codepu - Valdivia
Fono: (56) 63 344738. Móvil: (56) 9 85003045
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