Cuando el arte se transforma en una arma para la prevención social
La presentación final de los niños y niñas se realizará el jueves 28 de enero a las 19 horas en las dependencias del Colegio Salesiano. Por Corresponsal El Naveghable.
El proyecto Fondart “El arte también es para mí”, financiado por el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes e impulsado por el Centro Integral Familia Niño (CIFAN) ha acogido a más de cuarenta estudiantes de 3º y 4º básico de la Escuela Francia de la ciudad, con el objetivo de posicionar y valorizar al arte como un medio potencial para la prevención del riesgo social.
La iniciativa, que lleva cinco meses de funcionamiento, contempla las disciplinas de teatro y artes visuales, en las que los niños han podido desempeñarse y aprender diversas técnicas artísticas que les han permitido plasmar su imaginación en la pintura, la actuación y las esculturas.
Respecto a los objetivos de “El arte también es para mí”, el coordinador del proyecto Cristóbal Urrutia, afirma que los anteriores trabajos realizados por el CIFAN con niños de sectores como Yañez Zavala y Las Ánimas han confirmado que la práctica regular y sistemática de una disciplina artística aporta grandes beneficios a la formación de niños y niñas. “El desarrollo de actividades donde esté involucrado el arte logra estimular el desarrollo intelectual, además de muchas otras capacidades, como su creatividad y autoestima, su capacidad de trabajar en equipo y comprender contextos sociales y su sentido de rigurosidad y autodisciplina”, destacó Urrutia.
Taller de teatro CIFAN: un refugio de diversión
Francisca, Constanza y Lissete Cruces son tres hermanas que viven en Mi Familia CIFAN, ubicado en la población Yáñez Zavala, y que desde el comienzo de los talleres de teatro, en septiembre del año 2009, han logrado no sólo encontrar una alternativa paralela sus rutinas diarias, sino que además han sido capaces de desarrollar habilidades artísticas y reforzar aspectos personales, factores que actualmente las llevan a soñar con ser profesionales en un futuro.
Las niñas, que cada mañana caminan hacia la Escuela Francia para practicar su presentación final ante el público, destacan que las clases de teatro se han convertido en un gran impulso para aprender y entretenerse. “Ahora sé muchas cosas nuevas, porque me gusta poner atención a las tías. En estos meses aprendí a hacer acrobacias, trabajos gráficos y lo que más me entretiene, que es bailar”, señaló la menor de las hermanas, Constanza.
Reflexionando sobre los beneficios de la iniciativa, Cristóbal Urrutia afirma que una disciplina artística les da a niños y niñas un elemento central en su vida cotidiana que puede llegar a convertirse en una pasión, una ocupación que absorbe su atención y los aleja de otras ocupaciones menos deseables.
Lissete, la mayor de las hermanas (13 años) está ansiosa por presentar el show final ante sus invitadas especiales –las tías del Hogar- y ante el público en general. Actualmente asiste al programa de educación diferencial impartido por la Escuela Francia, sin embargo Francisca nos cuenta que este año se trasladará a una escuela especial de la ciudad, donde espera mejorar las dificultades que tiene con el lenguaje.
Sin embargo estas niñas hoy sólo se preocupan de ensayar y convertirse en verdaderas actrices para interpretar los divertimentos que presentarán al público el próximo jueves 28 de enero a las 19 horas en el Colegio Salesiano.
La experiencia de artes visuales
Gloria Villa, Jearitza Torres, Alicia y Natalia Andrade son cuatro alumnas de la Escuela Francia que participan en el taller de artes visuales. Las niñas confiesan que sus veranos son bastante aburridos, pues no tienen mucho tiempo ni recursos para salir con sus familias, por lo que para ellas las creaciones artísticas cotidianas que han aprendido en las clases, son una gran alternativa de entretenimiento en estos días, cuando generalmente estarían en casa sin hacer mucho.
Alicia, quien se muestra muy motivada por las actividades artísticas, señala que las clases le han servido para aprender tanto en lo personal como en lo práctico. “Lo que más me gustó fue poder pintar el mural en las paredes del colegio, porque se ve mucho más bonito y colorido. Además las tías son súper simpáticas y he podido hacer nuevos amigos, por me encantaría que los talleres siguieran todos los años”.
Asimismo Jearitza nos cuenta que desde siempre le ha llamado la atención el área artística, pues su padre realiza esculturas desde que ella era pequeña. “Cuando hicimos las esculturas de alambre que ahora están en el comedor de la Escuela, me sentí súper contenta, porque pude poner en práctica lo que había visto en los trabajos de mi papá”, señaló la niña.
Así es como a lo largo de estos cinco meses de trabajo, los alumnos de la Escuela Francia han tenido la oportunidad de vivir el arte como protagonistas y creadores. Han podido desarrollar libremente su creatividad, sumergiendo las manos en la pintura y creando sus propios diseños o desarrollando un personaje, transformándose en actores y artistas.
Claudia Monsalves, académica de la UACh y profesora del taller de artes visuales asegura que los resultados han sido hermosos, y que se han llevado grandes sorpresas. “Por una parte hemos descubierto grandes talentos, niños y niñas que podrían transformarse en destacados artistas y actores, pero a la vez hemos visto en los participantes desarrollarse poco a poco una pasión por el arte".
Los alumnos y alumnas del taller CIFAN coinciden en la petición de más talleres, ensayos, murales y esculturas, que les permitan proyectar su trabajo y entretención. Es por ello que se presenta el desafío de continuar con este tipo de iniciativas que otorgan nuevas y poderosas herramientas con las que estos pequeños pueden valorar al arte como un medio de desarrollo integral, pudiendo proyectarse en disciplinas creativas que les permiten ocupar su tiempo libre.
La iniciativa, que lleva cinco meses de funcionamiento, contempla las disciplinas de teatro y artes visuales, en las que los niños han podido desempeñarse y aprender diversas técnicas artísticas que les han permitido plasmar su imaginación en la pintura, la actuación y las esculturas.
Respecto a los objetivos de “El arte también es para mí”, el coordinador del proyecto Cristóbal Urrutia, afirma que los anteriores trabajos realizados por el CIFAN con niños de sectores como Yañez Zavala y Las Ánimas han confirmado que la práctica regular y sistemática de una disciplina artística aporta grandes beneficios a la formación de niños y niñas. “El desarrollo de actividades donde esté involucrado el arte logra estimular el desarrollo intelectual, además de muchas otras capacidades, como su creatividad y autoestima, su capacidad de trabajar en equipo y comprender contextos sociales y su sentido de rigurosidad y autodisciplina”, destacó Urrutia.
Taller de teatro CIFAN: un refugio de diversión
Francisca, Constanza y Lissete Cruces son tres hermanas que viven en Mi Familia CIFAN, ubicado en la población Yáñez Zavala, y que desde el comienzo de los talleres de teatro, en septiembre del año 2009, han logrado no sólo encontrar una alternativa paralela sus rutinas diarias, sino que además han sido capaces de desarrollar habilidades artísticas y reforzar aspectos personales, factores que actualmente las llevan a soñar con ser profesionales en un futuro.
Las niñas, que cada mañana caminan hacia la Escuela Francia para practicar su presentación final ante el público, destacan que las clases de teatro se han convertido en un gran impulso para aprender y entretenerse. “Ahora sé muchas cosas nuevas, porque me gusta poner atención a las tías. En estos meses aprendí a hacer acrobacias, trabajos gráficos y lo que más me entretiene, que es bailar”, señaló la menor de las hermanas, Constanza.
Reflexionando sobre los beneficios de la iniciativa, Cristóbal Urrutia afirma que una disciplina artística les da a niños y niñas un elemento central en su vida cotidiana que puede llegar a convertirse en una pasión, una ocupación que absorbe su atención y los aleja de otras ocupaciones menos deseables.
Lissete, la mayor de las hermanas (13 años) está ansiosa por presentar el show final ante sus invitadas especiales –las tías del Hogar- y ante el público en general. Actualmente asiste al programa de educación diferencial impartido por la Escuela Francia, sin embargo Francisca nos cuenta que este año se trasladará a una escuela especial de la ciudad, donde espera mejorar las dificultades que tiene con el lenguaje.
Sin embargo estas niñas hoy sólo se preocupan de ensayar y convertirse en verdaderas actrices para interpretar los divertimentos que presentarán al público el próximo jueves 28 de enero a las 19 horas en el Colegio Salesiano.
La experiencia de artes visuales
Gloria Villa, Jearitza Torres, Alicia y Natalia Andrade son cuatro alumnas de la Escuela Francia que participan en el taller de artes visuales. Las niñas confiesan que sus veranos son bastante aburridos, pues no tienen mucho tiempo ni recursos para salir con sus familias, por lo que para ellas las creaciones artísticas cotidianas que han aprendido en las clases, son una gran alternativa de entretenimiento en estos días, cuando generalmente estarían en casa sin hacer mucho.
Alicia, quien se muestra muy motivada por las actividades artísticas, señala que las clases le han servido para aprender tanto en lo personal como en lo práctico. “Lo que más me gustó fue poder pintar el mural en las paredes del colegio, porque se ve mucho más bonito y colorido. Además las tías son súper simpáticas y he podido hacer nuevos amigos, por me encantaría que los talleres siguieran todos los años”.
Asimismo Jearitza nos cuenta que desde siempre le ha llamado la atención el área artística, pues su padre realiza esculturas desde que ella era pequeña. “Cuando hicimos las esculturas de alambre que ahora están en el comedor de la Escuela, me sentí súper contenta, porque pude poner en práctica lo que había visto en los trabajos de mi papá”, señaló la niña.
Así es como a lo largo de estos cinco meses de trabajo, los alumnos de la Escuela Francia han tenido la oportunidad de vivir el arte como protagonistas y creadores. Han podido desarrollar libremente su creatividad, sumergiendo las manos en la pintura y creando sus propios diseños o desarrollando un personaje, transformándose en actores y artistas.
Claudia Monsalves, académica de la UACh y profesora del taller de artes visuales asegura que los resultados han sido hermosos, y que se han llevado grandes sorpresas. “Por una parte hemos descubierto grandes talentos, niños y niñas que podrían transformarse en destacados artistas y actores, pero a la vez hemos visto en los participantes desarrollarse poco a poco una pasión por el arte".
Los alumnos y alumnas del taller CIFAN coinciden en la petición de más talleres, ensayos, murales y esculturas, que les permitan proyectar su trabajo y entretención. Es por ello que se presenta el desafío de continuar con este tipo de iniciativas que otorgan nuevas y poderosas herramientas con las que estos pequeños pueden valorar al arte como un medio de desarrollo integral, pudiendo proyectarse en disciplinas creativas que les permiten ocupar su tiempo libre.
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