¿Cuándo se extravió la educación chilena?,operación Aurora.
Concluida la “Operación Salitre “, ¿cuándo Chile hará la “Operación Aurora”?, si aquella fue la de aviones de guerra que atacaban una isla en el desierto.Por Augusto Sanhueza
Concluida la “Operación Salitre “, ¿cuándo Chile hará la “Operación Aurora”?, si aquella fue la de aviones de guerra que atacaban una isla en el desierto, ésta debería ser una operación de paz a lo largo y ancho de nuestro territorio, hecha con libros y lápices. Objetivo: la educación.
Porque si nos dicen que la “defensa “del país está bien (de lo cual nos alegramos), para decirlo en términos deportivos: la educación, digo, el ataque, que implica la estrategia para ganar, nos preocupa: porque hay un solo y gran desorden y donde, cual más cual menos, todos opinan cuidando su propio interés. Como si no existiera el bien común.Esto es lo que se llama una “discusión griega”.
Hemos olvidado que somos un país, y que en virtud de ello tenemos intereses que nos son comunes a todos. Y uno de ellos, para mí el primero, es el de la educación. Con ella podemos alcanzarlo todo, incluido el futuro que se nos quiere ir de las manos: a causa de esta discusión griega en la que estamos entrampados sin darnos cuenta que el futuro está entre nosotros, esperando que nos pongamos de acuerdo. Así, enzarzados en polémicas de intereses contrapuestos, se nos está yendo también el tiempo.
Por un lado están los intereses de los profesores, que han esperado años para que se cumplan los compromisos escritos y firmados. Por otro lado, está el Gobierno que niega lo que ayer afirmó, y que en pleno período electoral quiere lavarse las manos. Señores, hay que decirlo, porque reconocer nuestras faltas nos hace más dignos y, sobre todo, más creíbles. A esto voy: tuvimos veinte años y, no obstante todo lo hecho en educación, fracasamos. Tal vez porque las batallas que dimos fueron parciales y nos conformamos con éxitos ilusorios, tal vez. Quizás porque nunca hubo una estrategia global, persistente, continua y consecuente con la idea de país para todos. Porque uno de los ejes de la estrategia debió ser la Formación y Capacitación de Profesores, que es la viga maestra, el cerebro, el ADN de todas las batallas en Educación.
Perdidas, abandonadas, cerradas y olvidadas las Normales: debió buscarse la manera de recuperar su legado y procurar integrarlo a la nueva realidad. Era la base sólida, rica, prestigiada, recién reformada, y exitosa para construir una educación de verdad a partir de la base y no desde arriba, o desde el lado. ¿Quién de estas nuevas voces griegas habla hoy de ellas? Porque, ¿qué educación construimos en un país que olvidó su tradición pedagógica? ¿Qué pasó con nuestros pedagogos? ¿Qué pasó con sus escuelas, sus bibliotecas, los campos de práctica de las Normales, por ejemplo, qué ocurrió con todas esas instituciones? ¿Qué pasó con nuestra tradición pedagógica?.
Por allí debió partirse, creando la Universidad Normal, y a partir de ella el Estado pudría haber ordenado,”normalizado” la formación y capacitación de los profesores. No se hizo y hoy la industria de los títulos docentes hace impropia, cuando no ridícula la tan manida frase “calidad de la enseñanza”. Porque ésta comienza por la calidad de los profesores. Pregunta: ¿Cuándo se extravió la educación chilena?.
En tanto, seguimos discutiendo intereses parciales, donde hay y ha habido altos personeros de gobierno, de los partidos y del Colegio de Profesores, que han velado y velan porque sus instituciones educacionales particulares florezcan. Es su negocio. Allá ellos.
Si bien la “Operación Salitre”, realizada con aviones de guerra ultramodernos en el desierto, nos dejó la sensación de que la “defensa nacional “ está bien, habemos quienes pensamos que la “mejor defensa es un buen ataque”:y este se da con una excelente educación, a distinto nivel, para todos. Porque con un pueblo educado podemos tocar el cielo, si queremos. Esta es la principal batalla de Chile,la madre de todas las batallas: la educación. Por eso, para que amanezca de verdad y veamos las cosas claras, con un páis unido, es indispensable realizar una gran operación de paz: La "Operación Aurora". En tanto nos decidimos, seguiremos discutiendo y eludiendo respondernos, ¿Cuándo se extravió la educación chilena?
Fotografía: Carlos Sanz
Porque si nos dicen que la “defensa “del país está bien (de lo cual nos alegramos), para decirlo en términos deportivos: la educación, digo, el ataque, que implica la estrategia para ganar, nos preocupa: porque hay un solo y gran desorden y donde, cual más cual menos, todos opinan cuidando su propio interés. Como si no existiera el bien común.Esto es lo que se llama una “discusión griega”.
Hemos olvidado que somos un país, y que en virtud de ello tenemos intereses que nos son comunes a todos. Y uno de ellos, para mí el primero, es el de la educación. Con ella podemos alcanzarlo todo, incluido el futuro que se nos quiere ir de las manos: a causa de esta discusión griega en la que estamos entrampados sin darnos cuenta que el futuro está entre nosotros, esperando que nos pongamos de acuerdo. Así, enzarzados en polémicas de intereses contrapuestos, se nos está yendo también el tiempo.
Por un lado están los intereses de los profesores, que han esperado años para que se cumplan los compromisos escritos y firmados. Por otro lado, está el Gobierno que niega lo que ayer afirmó, y que en pleno período electoral quiere lavarse las manos. Señores, hay que decirlo, porque reconocer nuestras faltas nos hace más dignos y, sobre todo, más creíbles. A esto voy: tuvimos veinte años y, no obstante todo lo hecho en educación, fracasamos. Tal vez porque las batallas que dimos fueron parciales y nos conformamos con éxitos ilusorios, tal vez. Quizás porque nunca hubo una estrategia global, persistente, continua y consecuente con la idea de país para todos. Porque uno de los ejes de la estrategia debió ser la Formación y Capacitación de Profesores, que es la viga maestra, el cerebro, el ADN de todas las batallas en Educación.
Perdidas, abandonadas, cerradas y olvidadas las Normales: debió buscarse la manera de recuperar su legado y procurar integrarlo a la nueva realidad. Era la base sólida, rica, prestigiada, recién reformada, y exitosa para construir una educación de verdad a partir de la base y no desde arriba, o desde el lado. ¿Quién de estas nuevas voces griegas habla hoy de ellas? Porque, ¿qué educación construimos en un país que olvidó su tradición pedagógica? ¿Qué pasó con nuestros pedagogos? ¿Qué pasó con sus escuelas, sus bibliotecas, los campos de práctica de las Normales, por ejemplo, qué ocurrió con todas esas instituciones? ¿Qué pasó con nuestra tradición pedagógica?.
Por allí debió partirse, creando la Universidad Normal, y a partir de ella el Estado pudría haber ordenado,”normalizado” la formación y capacitación de los profesores. No se hizo y hoy la industria de los títulos docentes hace impropia, cuando no ridícula la tan manida frase “calidad de la enseñanza”. Porque ésta comienza por la calidad de los profesores. Pregunta: ¿Cuándo se extravió la educación chilena?.
En tanto, seguimos discutiendo intereses parciales, donde hay y ha habido altos personeros de gobierno, de los partidos y del Colegio de Profesores, que han velado y velan porque sus instituciones educacionales particulares florezcan. Es su negocio. Allá ellos.
Si bien la “Operación Salitre”, realizada con aviones de guerra ultramodernos en el desierto, nos dejó la sensación de que la “defensa nacional “ está bien, habemos quienes pensamos que la “mejor defensa es un buen ataque”:y este se da con una excelente educación, a distinto nivel, para todos. Porque con un pueblo educado podemos tocar el cielo, si queremos. Esta es la principal batalla de Chile,la madre de todas las batallas: la educación. Por eso, para que amanezca de verdad y veamos las cosas claras, con un páis unido, es indispensable realizar una gran operación de paz: La "Operación Aurora". En tanto nos decidimos, seguiremos discutiendo y eludiendo respondernos, ¿Cuándo se extravió la educación chilena?
Fotografía: Carlos Sanz
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