La verdadera colusión
Los tres representan facetas de lo mismo: un modelo neoliberal que explota a los chilenos(as) y no pone en el centro sus derechos. Están coludidos para mantener ésta institucionalidad heredada de la dictadura.
Por Salvador Muñoz y Claudia Pascual
La verdadera colusión es entre Piñera, Enríquez - Ominami y Frei. El candidato oficialista de la Concertación afirmó que existiría una colusión entre Piñera y Enriquez - Ominami para dañarlo. Sin embargo, eso es un absurdo pues la única colusión es entre los tres candidatos permitidos para impedir que exista un debate serio.
Los tres representan facetas de lo mismo: un modelo neoliberal que explota a los chilenos(as) y no pone en el centro sus derechos.
La transición no ha modificado el régimen político excluyente, el modelo económico favorable a los grandes empresarios y, el sistema social promotor de las desigualdades.
La institucionalidad política, económica y social fue instaurada por la derecha, con las armas de Pinochet, y está consagrada en la Constitución de 1980, pero la Concertación no ha tenido voluntad real de sustituirla.
El duopolio político de la Derecha y la Concertación se han acomodado, han permitido que los frutos del crecimiento se hayan concentrado en las manos de unos pocos privilegiados, han consolidado un régimen político que excluye al pueblo de las decisiones que le concierne y han reproducido una estructura social que divide radicalmente a los chilenos discriminando su acceso a la educación, a la salud, a la previsión y a la seguridad.
Los tres candidatos están coludidos para mantener ésta institucionalidad heredada de la dictadura y el orden social y económico favorable y funcional a sus intereses.
La colusión para defender este orden que tanto ha beneficiado a los grandes empresarios nacionales y transnacionales le pone una barrera de contención a todo proyecto que busque cambios reales a la institucionalidad existente.
La estrategia, es interpelarse acaloradamente, hacer grandes escándalos mediáticos destacando hasta el cansancio disputas que sean insustanciales, sin contenido, donde no se toquen los ejes que sustentan el sistema imperante.
Por eso decimos que Piñera es lo mismo en peor; Enríquez - Ominami lo mismo maquillado de novedad; y Frei es lo mismo sin un ápice de imaginación.
Pero ellos insisten en hacernos creer que somos sólo el 1%. Con eso justifican toda exclusión y discriminación política y legitiman su cancha de juego.
Sin embargo, si somos el 1% emplazamos a las tres candidaturas a que plebiscitemos la próxima semana si nuestro país necesita una Nueva Constitución, si la ciudadanía cree que debemos renacionalizar el cobre y si estamos en contra o a favor de la flexibilidad laboral, entre algunos ejes que consideramos fundamentales del actual sistema.
Si somos tan pocos no entendemos por qué se esmeran tanto en ocultarnos.
Como sabemos que no aceptarán estamos convencidos que continuarán en su campaña de los tres permitidos. Los tres que se reúnen con el CEP, los tres que salen en los noticieros de televisión.
Porque sólo así esta minoría política podrá seguir gobernando a la mayoría ciudadana que esta cada vez más descontenta y desesperanzada.
Nosotros continuaremos levantando una alternativa real para construir un orden económico favorable a las grandes mayorías, un régimen político donde impere una democracia plena y un sistema social que entregue derechos y oportunidades de progreso a todos los y las chilenas.
La verdadera colusión es entre Piñera, Enríquez - Ominami y Frei. El candidato oficialista de la Concertación afirmó que existiría una colusión entre Piñera y Enriquez - Ominami para dañarlo. Sin embargo, eso es un absurdo pues la única colusión es entre los tres candidatos permitidos para impedir que exista un debate serio.
Los tres representan facetas de lo mismo: un modelo neoliberal que explota a los chilenos(as) y no pone en el centro sus derechos.
La transición no ha modificado el régimen político excluyente, el modelo económico favorable a los grandes empresarios y, el sistema social promotor de las desigualdades.
La institucionalidad política, económica y social fue instaurada por la derecha, con las armas de Pinochet, y está consagrada en la Constitución de 1980, pero la Concertación no ha tenido voluntad real de sustituirla.
El duopolio político de la Derecha y la Concertación se han acomodado, han permitido que los frutos del crecimiento se hayan concentrado en las manos de unos pocos privilegiados, han consolidado un régimen político que excluye al pueblo de las decisiones que le concierne y han reproducido una estructura social que divide radicalmente a los chilenos discriminando su acceso a la educación, a la salud, a la previsión y a la seguridad.
Los tres candidatos están coludidos para mantener ésta institucionalidad heredada de la dictadura y el orden social y económico favorable y funcional a sus intereses.
La colusión para defender este orden que tanto ha beneficiado a los grandes empresarios nacionales y transnacionales le pone una barrera de contención a todo proyecto que busque cambios reales a la institucionalidad existente.
La estrategia, es interpelarse acaloradamente, hacer grandes escándalos mediáticos destacando hasta el cansancio disputas que sean insustanciales, sin contenido, donde no se toquen los ejes que sustentan el sistema imperante.
Por eso decimos que Piñera es lo mismo en peor; Enríquez - Ominami lo mismo maquillado de novedad; y Frei es lo mismo sin un ápice de imaginación.
Pero ellos insisten en hacernos creer que somos sólo el 1%. Con eso justifican toda exclusión y discriminación política y legitiman su cancha de juego.
Sin embargo, si somos el 1% emplazamos a las tres candidaturas a que plebiscitemos la próxima semana si nuestro país necesita una Nueva Constitución, si la ciudadanía cree que debemos renacionalizar el cobre y si estamos en contra o a favor de la flexibilidad laboral, entre algunos ejes que consideramos fundamentales del actual sistema.
Si somos tan pocos no entendemos por qué se esmeran tanto en ocultarnos.
Como sabemos que no aceptarán estamos convencidos que continuarán en su campaña de los tres permitidos. Los tres que se reúnen con el CEP, los tres que salen en los noticieros de televisión.
Porque sólo así esta minoría política podrá seguir gobernando a la mayoría ciudadana que esta cada vez más descontenta y desesperanzada.
Nosotros continuaremos levantando una alternativa real para construir un orden económico favorable a las grandes mayorías, un régimen político donde impere una democracia plena y un sistema social que entregue derechos y oportunidades de progreso a todos los y las chilenas.
FOTO: candidatos
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Sí estoy de acuerdo con
Sí estoy de acuerdo con Marco, que hoy podemos opinar a traves de este medio escrito, que tan dignamente nos da un espacio para poder escribir lo que sentimos. En lo que yo discrepo que siempre se le culpa a la izquerda de llevar a una roptura nuestra democracia, si de todos los bandos políticos tuvieron culpa, por no saber llegar a un concenso. Hoy día debemos estar contentos porque, a pesar de las diferencias, somos más tolerantes y que, por más diferencias que existan estamos maduros para comprometernos a trabajar por una sociedad mas justa para nuestras generaciiones venideras. Ese debe ser nuestro compromiso.
No les alegra tener la
No les alegra tener la posibilidad de manifestar con toda solvencia cada una de sus opiniones?... eso solo es posible en democracia. Ahora bien, es cierto que existen pasos pendientes de dar aún, y a mi juicio la nueva constitución es indispensable, para instalar desde la base misma de la estructura juridico- política, un diseño de Eº Social, que es hacia donde apuntan las democracias desarrolladas. Para eso si, es necesaria la capacidad de gobernabilidad que cada sector politico plantéa, para eso es necesario un acuerdo nacional un concenso de mayoría, con pleno respeto a las minorias, a fin de incorporarar de la manera mas razonable posible las manifestaciones relevantes de la sociedad.
Con todo, si me cabe decir que encuentro bastante desconsiderado creer que por no compartir la opinión de un sector, se está en un error, eso es intolerancia,sin embargo, abusar de los derechos de opinión no me cabe juzgar, cada uno responde de sus dichos y genera adhesiones ciudadanas a partir de ellos, así se contruyen mayorias y así es posible la gobernanza.
No perdamos de vista la democracia. Y alegrense de poder opinar libremente.
La izquierda nunca ha tenido
La izquierda nunca ha tenido mayoría en Chile. El desastroso gobierno de la Unidad Popular JAMAS logró la mayoría absoluta, y todos saben que llegó al poder por la mecánica de esos tiempos que permitía que el Congreso eligiera entre las dos mas altas mayorías. Si hubiera existido segunda vuelta, como ahora, el país se hubiera librado del desastre social,político y económico y sus consencuencias posteriores.
Y en cuanto a la ayuda del Estado, estoy de acuerdo en que hay que focalizarla bien, y evitar los abusos de los aprovechadores, entre los cuales se cuentan muchos falsos exonerados políticos, que gracias a sus contactos partidistas, han logrado pensiones, indemnizaciones, becas, asistencia de salud, en desmedro de la gente que trabaja.
En cuanto al pasado, la historia es clara en reconocer que el desabastecimiento de mercaderías en la UP se debió al pésimo sistema económico y a la ineficiencia del "socialismo", a los robos y desvíos de productos de las industrias intervenidas que iban a dar al mercado negro.Este es un fenómeno que se da y ha dado en todos los países que han tenido que sufrir el "socialismo".
En cuanto a los cantos de sirena, estoy claro que el país no se dejará engañar por esos cantos entonados por la izquierda extrema, que quiere regresar al pasado.Y por eso no pasa del 5% de los votos, ya que sus programas no reflejan el sentir de la gente.
Me voy a referir al
Me voy a referir al comentario que Oscar Alarcon, creo, el comenta por ser un defraudo que nunca la famosa derecha a tenido el voto popular de un pueblo ó país, que sabe pensar, y que nunca más, se dejará engañar por los cantos de sirenas, que la derecha hace sentir. Pienso que, el ESTADo, debe ayudar a los más pobres, pero le diré que algunos de estos son unos aprovechadores de la situación, por que si todos nos podemos a vivir del estado, chita que nuestros recursos no nos alcanzarían para tantos, creo que hay que fiscalizar más a las personas, que reciben los beneficios, y nada menos que las oficinas de las asistentes sociales estan a cargo de la municipalidades, hay personas que tiene hasta 5 beneficios, como puede ser eso, nunca vamos a terminar con los pobres en Chile.
Sr. Alalrcon en la dictadura a penas salio el gobierno nefacto, chita que aparecieron rápido los almacenes, tiendas y todo el comercio , llenos de mercaderias, fueron ustedes los que, hicieron sufir de hambre al país, no fuimos nosotros, por lo tanto, ese es el castigo que no pueden ser gobierno, por más que critiquen. lo unico que debemos es dar la oportunidad a nuevas generaciones que conduscan nuestro país.
Bien pintoresco el
Bien pintoresco el razonamiento del articulista. Las tres grandes candidaturas no representan a nadie, pero la extrema izquierda se supone lucha por las grandes necesidades del "pueblo" y las "masas".
¿Cómo entonces las candidaturas de izquierda no pasan nunca, cuando mucho del 5% de los votos?. Ni doña Gladys Marín, que tenía carisma personal y era simpática, a pesar de su ideología, sacó más que ese porcentaje.
No meditan los ideologos del fanatismo trasnochado, que las ideas "socialistas" ya están obsoletas, y el discurso de los años 60 es para la risa. El mundo "socialista" se vino abajo, sin que nadie lo defendiera, y hoy subsiste en un par de reliquias dinosaúricas bien conocidas.
Nunca los sistemas socialistas pudieron dar respuesta a los grandes anhelos de las personas. Ni siquiera pudieron abastecer de lo más elemental a la gente, sino que además la agobiaron con dictaduras, represión, policía secreta y miseria. Aún queda en Iberoamèrica, el caso de Cuba, uno de los países más pobres de la región, después de 50 años de "socialismo".
La gente en Chile no está en contra del sistema. Lo que desean es que los beneficios de este sistema llegue a la mayor parte de la población, y esa es la tarea del próximo Presidente: crecimiento a una tasa alta, 5 o 6%, eficiencia en la asignación de recursos, control de la corrupción, apoyo a los emprendimientos particulares, subsidio a las personas de menores recursos.
¿Creen los ideológos de la izquierda anacrónica, que alguien en Chile desea vivir en un país, donde todo esté estatizado, controlado por una sola ideología, haciendo cola con una Libreta de Racionamiento, para mal comer?. Sólo en sus mentes fanáticas pueden pensar de esa manera.
Los candidatos actuales están dentro del sistema de libertad, con variantes significativas. Cada elector decidirá quien cree que tiene más capacidad de organización, visión de futuro, equipos técnicos adecuados, quien puede exhibir realizaciones efectivas y no discursos. Pero nadie quiere volver a los siniestros días de la Unidad Popular.