Stress Laboral: situación latente en nuestra actualidad
Hoy en día, el stress en un diagnóstico común, y como tal se le ha comenzado a dar la atención suficiente a la influencia que puede tener en el desempeño de las funciones diarias de las personas. Por Carolina Grover.
Se define stress a la reacción natural de defensa que manifiesta nuestro sistema psicosomático frente a distintas agresiones a corto, mediano o largo plazo, las cuales están definidas por nuestro comportamiento, valores, filosofía de vida, costumbres, etc.
Según la Organización internacional del Trabajo (OIT), el stress laboral se define como una “enfermedad peligrosa para las economías industrializadas y en vías de desarrollo, que perjudica la producción al afectar la salud física y mental de los trabajadores”
Hoy en día, son innumerables los factores gatillantes de stress. Casi todas las variables que envuelven un ambiente laboral se pueden convertir en una causante de stress tanto para empleadores como para empleados. Estas pueden ser las incomodidades como la mala ventilación del lugar, ruidos molestos, poca iluminación, etc. Dentro de factores internos que pueden desatar una situación de stress para una persona, están las alteraciones a la rutina, relaciones interpersonales dentro y fuera del lugar del trabajo, poca aptitud para ciertas tareas, entre otras.
Todos estos factores, entre muchos otros más, ejercen una presión sobre las personas, haciendo que éstas se sientan exigidas en un ambiente en el cual están obligados a cumplir.
Un cierto nivel de stress puede considerarse positivo desde una perspectiva de “presión” hacia la persona, sin embargo el no mantener este nivel y/o elevarlo puede significar perjuicio tanto para la organización como para el desarrollo de la persona a nivel familiar, laboral y personal.
En nuestro país, la salud mental es una de las áreas prioritarias en la Reforma de Salud, siendo incorporada la Depresión, asociando la actividad laboral como desencadenante o agravante de la misma. Estas situaciones son más comunes en mujeres que en hombres, debido a ciertos factores que afectan al sexo femenino mayormente, en especial las mujeres profesionales mayores de 30 años, como discriminaciones en el trabajo, diferencias de salarios, acoso sexual, etc.
Según estudios realizados en nuestro país, un quinto de la población presenta síntomas representativos de algún desorden psicológico asociado a stress laboral, siendo la depresión la segunda causa de discapacidad laboral en las mujeres y la tercera en el caso de los hombres.
Especialistas en la Región de los Ríos, aseguran que los casos de stress laboral se dan principalmente en hombres y mujeres en edades entre los 25 y 40 años.
A pesar de haber un cierto patrón que puede representar la presencia de stress laboral, que se refleja en un cansancio inusual, poca motivación para la realización de tareas, entre otros síntomas, no existe un protocolo de identificación general. Sin embargo, se espera que con estudios e investigaciones se pueda obtener una estrategia para el reconocimiento temprano del stress laboral y que así este no perjudique ni a las personas, ni a las organizaciones en que éstas están insertas.
Por esto, podemos decir que dentro de los numerosos síntomas de un posible stress laboral, los más comunes son:
- Ansiedad
- Irritabilidad
- Problemas de concentración
- Alteraciones del sueño
- Alteraciones del apetito
- Apatía
- Frustración
- Indiferencia a las labores
- Cuadros depresivos
En caso de presentar alguno(s) de estos síntomas, se recomienda realizar un análisis de la situación, de manera introspectiva y/o con ayuda de otras personas cercanas, de tal manera de remediar la situación antes que sea demasiado tarde, para que así los niveles de stress no lleguen a puntos en que sólo perjudicarían el desarrollo de las labores.
Según la Organización internacional del Trabajo (OIT), el stress laboral se define como una “enfermedad peligrosa para las economías industrializadas y en vías de desarrollo, que perjudica la producción al afectar la salud física y mental de los trabajadores”
Hoy en día, son innumerables los factores gatillantes de stress. Casi todas las variables que envuelven un ambiente laboral se pueden convertir en una causante de stress tanto para empleadores como para empleados. Estas pueden ser las incomodidades como la mala ventilación del lugar, ruidos molestos, poca iluminación, etc. Dentro de factores internos que pueden desatar una situación de stress para una persona, están las alteraciones a la rutina, relaciones interpersonales dentro y fuera del lugar del trabajo, poca aptitud para ciertas tareas, entre otras.
Todos estos factores, entre muchos otros más, ejercen una presión sobre las personas, haciendo que éstas se sientan exigidas en un ambiente en el cual están obligados a cumplir.
Un cierto nivel de stress puede considerarse positivo desde una perspectiva de “presión” hacia la persona, sin embargo el no mantener este nivel y/o elevarlo puede significar perjuicio tanto para la organización como para el desarrollo de la persona a nivel familiar, laboral y personal.
En nuestro país, la salud mental es una de las áreas prioritarias en la Reforma de Salud, siendo incorporada la Depresión, asociando la actividad laboral como desencadenante o agravante de la misma. Estas situaciones son más comunes en mujeres que en hombres, debido a ciertos factores que afectan al sexo femenino mayormente, en especial las mujeres profesionales mayores de 30 años, como discriminaciones en el trabajo, diferencias de salarios, acoso sexual, etc.
Según estudios realizados en nuestro país, un quinto de la población presenta síntomas representativos de algún desorden psicológico asociado a stress laboral, siendo la depresión la segunda causa de discapacidad laboral en las mujeres y la tercera en el caso de los hombres.
Especialistas en la Región de los Ríos, aseguran que los casos de stress laboral se dan principalmente en hombres y mujeres en edades entre los 25 y 40 años.
A pesar de haber un cierto patrón que puede representar la presencia de stress laboral, que se refleja en un cansancio inusual, poca motivación para la realización de tareas, entre otros síntomas, no existe un protocolo de identificación general. Sin embargo, se espera que con estudios e investigaciones se pueda obtener una estrategia para el reconocimiento temprano del stress laboral y que así este no perjudique ni a las personas, ni a las organizaciones en que éstas están insertas.
Por esto, podemos decir que dentro de los numerosos síntomas de un posible stress laboral, los más comunes son:
- Ansiedad
- Irritabilidad
- Problemas de concentración
- Alteraciones del sueño
- Alteraciones del apetito
- Apatía
- Frustración
- Indiferencia a las labores
- Cuadros depresivos
En caso de presentar alguno(s) de estos síntomas, se recomienda realizar un análisis de la situación, de manera introspectiva y/o con ayuda de otras personas cercanas, de tal manera de remediar la situación antes que sea demasiado tarde, para que así los niveles de stress no lleguen a puntos en que sólo perjudicarían el desarrollo de las labores.
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Hola me parece muy
Hola me parece muy interesante tu articulo debido a que yo estoy realizando una tesis sobre este tema "ESTRESS LABORAL" y me gustaria saber si tu posees mayor informacion
Hola solo me gustaria sber a
Hola solo me gustaria sber a que tipo de medico devo asistir ya que me encuentro en una situacion complicada que implica todos los sintomas y ademas me afecta en mi calidad de vida familiar y sexual.