Palabra de mujer: ¿Por qué un día de la mujer?
Un llamado de atención a la situación actual de las mujeres, que en rigor no ha cambiado en algunos lugares del mundo.
Cada marzo se viene con su carga adicional: fin de vacaciones, inicios de clases, patentes, lo que además se traduce en alteración del presupuesto familiar.
En medio de todos estos procesos, surge el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer y que desde algunos años ya no pasa desapercibido; no nos detendremos a analizar las razones, pero si haremos memoria.
Si bien los antecedentes históricos no se pueden conseguir facilmente, existen dos hechos que sirvieron de referencia para elegir esta fecha, ambos eventos ocurrieron en la ciudad de Nueva York. El primero fue una gran marcha de trabajadoras textiles en el año 1857: miles de mujeres marcharon sobre los barrios adinerados de Nueva York en protesta por las miserables condiciones de las trabajadoras.
El segundo, ocurrió en 1908: ese año 40,000 costureras industriales de grandes factorías se declararon en huelga demandando el derecho de unirse a los sindicatos, mejores salarios, una jornada de trabajo menos larga, entrenamiento vocacional y el rechazo al trabajo infantil. Durante la huelga, 129 trabajadoras murieron quemadas en un incendio en la fábrica Cotton Textile Factory, en Washington Square, Nueva York. Los dueños de la fábrica habían encerrado a las trabajadoras para forzarlas a permanecer en el trabajo y no unirse a la huelga. Supuestamente estos dos sucesos ocurrieron alrededor de la fecha ocho de marzo.
¿Por qué un día de la mujer? Sin duda es una pregunta recurrente y queremos detenernos en algunos motivos que a nuestro juicio justifican una conmemoración, como un llamado de atención a la situación actual de las mujeres, que en rigor no ha cambiado en algunos lugares del mundo, en que la mujer es una propiedad sin voz, donde las practicas religiosas obligan y castigan severamente, donde el asesinato de fetos femeninos y recién nacidas esta avalado por el estado y un sinnúmero de otras prácticas y costumbres que no se han podido desarraigar , como por ejemplo la vulnerabilidad de la mujer ante conflictos bélicos, donde se transforma en botín de guerra y son vejadas sexualmente sin respetar edades, destruyendo no sólo materialmente a un pueblo si no también causando daños sicológicos y fisicos adicionales a los de de un conflicto.
En Chile este día debe transformarse en un alto al femicidio. No podemos aceptar que en el tercer mes del año ya se supere la decena de mujeres muertas: comprometámonos con un trabajo al interior del hogar que trascienda a nuestra sociedad, respetando y valorando a la niña y luego al mujer. Cuidemos el futuro de cada una, castigando con penas ejemplificadoras cualquier agresión a su integridad física y mental.
Nuestra ciudad se conmovió con la crueldad que fueron asesinadas Camila y Sofia, que nos trajo el recuerdo de Bertita Vargas que en la década del 20 sufrió la misma agresión, luego Cynthia Cortéz la hermosa joven universitaria.
Todas ellas van dejando familias destruidas por el dolor, casos que no deben desaparecer de la memoria colectiva y por los cuales hay que exijir justicia.
En medio de todos estos procesos, surge el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer y que desde algunos años ya no pasa desapercibido; no nos detendremos a analizar las razones, pero si haremos memoria.
Si bien los antecedentes históricos no se pueden conseguir facilmente, existen dos hechos que sirvieron de referencia para elegir esta fecha, ambos eventos ocurrieron en la ciudad de Nueva York. El primero fue una gran marcha de trabajadoras textiles en el año 1857: miles de mujeres marcharon sobre los barrios adinerados de Nueva York en protesta por las miserables condiciones de las trabajadoras.
El segundo, ocurrió en 1908: ese año 40,000 costureras industriales de grandes factorías se declararon en huelga demandando el derecho de unirse a los sindicatos, mejores salarios, una jornada de trabajo menos larga, entrenamiento vocacional y el rechazo al trabajo infantil. Durante la huelga, 129 trabajadoras murieron quemadas en un incendio en la fábrica Cotton Textile Factory, en Washington Square, Nueva York. Los dueños de la fábrica habían encerrado a las trabajadoras para forzarlas a permanecer en el trabajo y no unirse a la huelga. Supuestamente estos dos sucesos ocurrieron alrededor de la fecha ocho de marzo.
¿Por qué un día de la mujer? Sin duda es una pregunta recurrente y queremos detenernos en algunos motivos que a nuestro juicio justifican una conmemoración, como un llamado de atención a la situación actual de las mujeres, que en rigor no ha cambiado en algunos lugares del mundo, en que la mujer es una propiedad sin voz, donde las practicas religiosas obligan y castigan severamente, donde el asesinato de fetos femeninos y recién nacidas esta avalado por el estado y un sinnúmero de otras prácticas y costumbres que no se han podido desarraigar , como por ejemplo la vulnerabilidad de la mujer ante conflictos bélicos, donde se transforma en botín de guerra y son vejadas sexualmente sin respetar edades, destruyendo no sólo materialmente a un pueblo si no también causando daños sicológicos y fisicos adicionales a los de de un conflicto.
En Chile este día debe transformarse en un alto al femicidio. No podemos aceptar que en el tercer mes del año ya se supere la decena de mujeres muertas: comprometámonos con un trabajo al interior del hogar que trascienda a nuestra sociedad, respetando y valorando a la niña y luego al mujer. Cuidemos el futuro de cada una, castigando con penas ejemplificadoras cualquier agresión a su integridad física y mental.
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